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Etiqueta neumáticos: clave para acertar en tus próximas ruedas

Publicado: 21 de Febrero de 2018

Aprende a interpretar este distintivo (etiqueta neumáticos) y conseguirás saber exactamente cuando un compuesto vale su precio.

Si no sabes qué neumático montar en tu coche (ya te adelantamos que lo barato acaba saliendo caro: comparativa neumáticos baratos vs premium), es importante que conozcas la etiqueta de neumáticos europea, un distintivo que te ayudará a saber la calidad de rueda que estás comprando. Esta etiqueta mide tres parámetros clave a la hora de definir la calidad de un neumático: seguridad, eficiencia energética y sonoridad.

COMPARATIVA: neumáticos baratos vs premium

Cómo leer la etiqueta del neumático ¿Qué calidad tiene un neumático? Fíjate en los 3 parámetros de la etiqueta

Como hemos dicho antes, la etiqueta informativa de los neumáticos mide tres parámetros: la eficiencia energética, el agarre sobre mojado y el ruido generado por la goma. La combinación de estas tres características nos indican la calidad global del compuesto.

  1. Eficiencia de combustible (logo situado en la esquina superior izquierda): la letra A representa el mayor grado de ahorro en combustible, mientras que la letra G indica todo lo contrario. Se calcula que un neumático de clase A ofrece un ahorro de más de 300€ a lo largo de la vida del neumático.
  2. Agarre sobre asfalto mojado (icono situado en la esquina superior izquierda de la imagen): al igual que en el caso anterior, la letra A representa el máximo nivel de agarre, mientras que el nivel G correspondería a la goma con menos agarre. En asfalto mojado, se calcula que la diferencia entre un neumático de clase A y G a 80 km/h supone una reducción de 18 metros en la distancia de frenado.
  3. Nivel de ruido (icono situado en la parte baja de la imagen): la clasificación del ruido exterior de un neumático se mide en decibelios (dB) y en la etiqueta se representa con una, dos o tres ondas; siendo uno el nivel más bajo de ruido y tres el máximo.

Agarre sobre mojado

Este bloque de la etiqueta mide la adherencia del neumático en una frenada sobre mojado. El agarre de los neumáticos es uno de los aspectos más importantes en la seguridad de un automóvil. Entre las gomas de máxima valoración (letra A) y las de menos (letra G), existe una diferencia en la distancia de frenado de 18 metros; estos datos se han extraído en pavimento mojado y a una velocidad de 80 km/h. Aunque solo es una regla orientativa, cada letra que se baja en este clasificación supone un aumento en la distancia de frenado sobre mojado de entre 3 y 4 metros.

Estas son las distancias de frenado a 80 km/h que ofrece cada neumático en función de su categoría de agarre:

Repercusión del neumático sobre el consumo de combustible

Este bloque de la etiqueta mide la resistencia de rodadura de los neumáticos, un parámetro que está estrechamente ligado con el consumo de combustible: a menor resistencia, mayor optimización de la fuente de energía empleada por el vehículo (combustible) y, además, menor es el nivel de emisiones de gases contaminantes.

Como en los anteriores casos, la eficiencia energética de los neumáticos se mide con letras, de la A a la G. La A es la que ofrece un menor coeficiente de rodadura (menor o igual que 6,5) y la G la que más (CRR mayor o igual a 12). Es decir, los neumáticos con la letra A son los que menos combustible hacen gastar a tu vehículo, mientras que las gomas con la letra G son las que más incrementan el consumo de tu coche.

Si traducimos estos índices de referencia en datos más concretos, descubrimos que los neumáticos de clasificación A consumen hasta 0,5 litros/100 km menos que los compuestos con la peor calificación (letra G). Estos datos se traducen en unos 300 € de ahorro en combustible a lo largo de la vida útil del neumático, es decir, unos cinco depósitos de combustible cada 20.000 – 30.000 kilómetros, o lo que es lo mismo, el coste de un par de neumáticos. En algunos casos, el ahorro en combustible con unos neumáticos eficientes puede llegar a ser incluso mayor, tal y como indica la siguiente imagen publicada por el RACE.

La Unión Europea está imponiendo unas exigentes restricciones en materia de emisiones de gases contaminantes, lo que provocó que la venta de neumáticos de clase G quedase prohibida en 2014. Lo mismo sucederá con los compuestos de clase F a partir del 1 de noviembre de 2018.

Nivel de ruido ambiental del neumático

Este tercer bloque indica el ruido de rodadura exterior, expresado en decibelios (dB), que genera cada modelo de neumático. Este parámetro está situado en la parte baja de la etiqueta y se representa de forma gráfica con tres rayas u ondas de un altavoz, siendo 1 onda el ruido mínimo (por debajo de 68 dB), 2 ondas el término medio (entre 68 dB y 71 dB) y 3 ondas el máximo ruido (más de 71 dB). El último valor, las tres rayas, podría quedar prohibido en el futuro, ya que genera hasta 4 veces más del ruido permitido. En este apartado, es importante entender que el aumento de volumen entre una raya y otra no es lineal, sino logarítmico, lo que significa que 3 dB de diferencia suponen un 50 % de disminución en el ruido.

Conclusión: ¿Qué debo tener en cuenta a la hora de decidirme por un neumático u otro?

Lógicamente, el mejor neumático será aquel cuya etiqueta ofrezca la calificación A en eficiencia energética, coeficiente de rodadura, y una sola raya de ruido ambiental. Pero, ¿es la etiqueta lo único en lo que debemos fijarnos a la hora de comprar un neumático? Como te habrás imaginado, no.

Cada neumático cubre una necesidad diferente. Si por ejemplo conduces un modelo deportivo, el agarre del neumático cobrará una mayor importancia frente a la eficiencia energética, ya que las gomas estarán más preparadas para una conducción dinámica. En cualquier caso, lo más lógico es seguir siempre esta regla, puesto que el nivel de adherencia será el que te proporcione una mayor seguridad al volante.

Nuestro consejo: a la hora de elegir neumático, localiza en primer lugar los compuestos con un mayor agarre. Entre las opciones resultantes, escoge el que ofrezca la mejor relación agarre/eficiencia energética.

Por otro lado, varios estudios demuestran que una de las causas de mayor insatisfacción de un usuario a la hora de consumir un neumático es un desgaste demasiado fugaz. Este es un parámetro de vital importancia que no viene especificado en la etiqueta. Tan importante es que un neumático tenga buena adherencia, como que la misma se mantenga con el tiempo. También existen otros valores a tener en cuenta como la frenada en seco o la adherencia en curva. Antes de comprar un neumático, sería muy recomendable que te asesores sobre estas cuestiones, ya sea a través de los propios talleres, marcas de neumáticos… o la prensa especializada.

En cualquier caso, vale la pena tener en mente la regla de oro en lo que a neumáticos se refiere: lo más importante, sea cual sea el neumático elegido, es el mantenimiento. El mejor neumático del mundo se convierte en el peor si no tiene la presión adecuada.



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